Era, cuando no existía el coronavirus, el blog de Fernando Machuca, un aficionado a los deportes, con maestría y doctorado en informática, apasionado por el Big Picture integral de los deportes profesionales y las industrias deportivas como un motor de crecimiento mundial. Ahora este blog es mi trinchera en la guerra contra el coronavirus.
Literalmente me partió el alma cuando leí la noticia ayer.
No tenía tenía sentido que ese jugador que me había fascinado desde que lo vi jugar en el Arsenal, ese crack, ese mago del fútbol arte, José Antonio Reyes, hubiese muerto en un accidente de transito.
Dios, sólo tenía 35 años. Y deja una familia completa sumida en un dolor profundo. Para todos ellos mi más sentido pésame.
Pero tú no has muerto Campeón.
Tú, José Antonio Reyes, estas y estarás vivo en nuestros corazones como el mago del futbol arte, el de la zurda de oro sevillana.
En Twitter te he creado un "Moment" para mantener la memoria viva de tu fabulosa trayectoria.
Este "Moment" de Twitter y este post son creados para ti como mi humilde homenaje Campeón, en medio de muchas lagrimas que no he podido retener.
Fuiste un elegido, un tocado por la varita mágica de los magos del fútbol.
El espectáculo en el fútbol a nivel mundial va a mejorar cuando los técnicos y los jugadores interioricen algo sencillo de entender para todos. El fútbol se gana con goles. No con porcentajes de posesión.
Claro, la posesión potencialmente te habilita generar más oportunidades de gol que las del equipo rival, y eso es muy importante. Por probabilidad, a mayor número de oportunidades de gol generadas mayor probabilidad de marcar goles. Pero las oportunidades de gol deben convertirse. O corres el riesgo de perder y quedarte con indicadores que no sirven de gran consuelo.
En la Champions el Liverpool eliminó al Barcelona en un partido inolvidable.
¿Recuerda alguien quién tuvo mayor posesión?
¿Recuerda alguien que Messi tuvo una linda oportunidad de marcar cuando el marcador aún estaba 0 – 0? Y con ese gol Barcelona prácticamente hubiese asegurado su clasificación.
Lo que convirtió en inolvidable el partido de la Champions, que emocionado me llevó a compartirles el post, "Inolvidable 5/9/2019. Liverpool elimina al Barcelona luego de perder 3 a 0 en la ida: ¡Qué manantial de enseñanzas!", no tuvo nada que ver con la posesión.
Y en la otra semifinal Tottenham eliminó al Ajax en otro partidazo inolvidable. Allí alborozado escribí:
Inolvidable 5/9/2019. Totthenham elimina al Ajax: Incredulidad, lagrimas, explosión de alegría y tristeza, y aprendizaje.
Liverpool y Tottenham juegan la final de la Champions con un futbol que por encima de todos tiene como objetivo marcar el mayor número de goles. La posesión del balón no les preocupa mucho. Es más, parecieran ser más peligrosos cuando tienen menor posesión y juegan al contragolpe.
Es que no olvidemos que ese Brasil de magos del mundial del 82, fue eliminado, porque a pesar de jugar un futbol hermoso y de generar muchas más opciones de gol que Italia, Italia marcó 3 goles y Brasil solamente 2.
Brasil tenía prácticamente asegurado su pase a la semifinal.
Con un empate Brasil clasificaba como semifinalista.
Brasil había ganado sus 4 partidos anteriores, con exhibiciones de futbol arte.
Con enorme justicia Brasil era el favorito antes del torneo.
Con los partidos jugados en el mundial Brasil era antes del partido el súper favorito.
A Italia sólo le servía ganar. Llevaba cuatro partidos sin marcar un gol.
La reseña de Wikipedia es muy precisa pero extraordinariamente fría:
El 5 de julio de 1982 tuvo lugar un partido disputado entre las selecciones de fútbol de Brasil e Italia, correspondiente a la segunda ronda de la Copa Mundial de Fútbol de 1982 realizada en España. El partido se disputó en el Estadio de Sarriá de Barcelona. Italia ganó el partido 3-2, con el italiano Paolo Rossi anotando un hat-trick. El resultado eliminó a Brasil del torneo, mientras que Italia terminaría ganándolo. El partido ha sido descrito como uno de los mejores partidos de fútbol de todos los tiempos.
Wikipedia describe lo que representó ese resultado para millones de personas:
El resultado fue visto por muchos como no sólo una derrota para Brasil, sino una derrota de su filosofía de ataque por los italianos menos talentosos pero más organizados. Desde entonces, la prensa brasileña etiquetó este partido como "Tragedia del estadio Sarrià" (en portugués: A tragédia do Sarrià).
La extraordinaria solidez defensiva de Italia la llevó a ganar el mundial del 82. Cabrini o Gentille, por ejemplo, eran genios defensivos. Dino Zoff era un fabuloso portero. Claro, por supuesto ofensivamente marcaron los goles necesarios para ganar. Paolo Rossi despertó contra Brasil y terminó siendo el goleador del campeonato.
Rossi marca uno de sus 3 goles en ese partido fabuloso e inolvidable del mundial de 1982
En semifinales Italia venció a Polonia y en la final derrotó a la poderosa Alemania. Italia fue un excelente campeón. Fue su tercer título mundial.
Pero mi corazón aún recuerda el dolor que me significó la eliminación de Brasil del 82. Aquel día y durante muchos más la derrota de Brasil me exigió hacer un duelo como cuando se pierde a alguien querido. Como cuando se acaba un amor. Sí, puede parecer exagerado para muchos, pero para mí como aficionado al futbol espectáculo, a la magia del futbol, a la magia de los deportes, fue un día muy triste.
Y hoy que he escrito esta historia no pude menos que recordar con lagrimas a un hermano que amaba profundamente y que partió demasiado joven, a sus 50 años. Recordé que él estaba destrozado ese día por la derrota de Brasil. El como yo amaba a ese Brasil del 82.
Claro que valoré la excelencia defensiva de Italia, el olfato goleador de Paolo Rossi. Claro que me alegré por ese hermoso país que es Italia y por el pueblo italiano que es tan simpático y cariñoso.
Pero mi Brasil mágico del 82 fue eliminado ese día.
Messi jugó un buen partido pero Barcelona fue eliminado por el Liverpool en la semifinal de la Champions
Así como los Raptors basaron en su brillantez defensiva y en el desempeño excepcional de su "Banca" su triunfó contra los Bucks en el cuarto partido de la final de la Conferencia Este de los Playoffs de la NBA, cuando el genio del futbol Lionel Messi necesitó un apoyo similar de su equipo el Barcelona en la Champions 2019, no obtuvo la misma ayuda.
Messi fue magia pura en el partido en el Camp Nou, pero Barcelona fue eliminada de la Champions
En los deportes y en los negocios los genios y las estrellas son extraordinariamente importantes, pero para ganar se necesita un trabajo en equipo de excelente nivel. Messi en la semifinal de la Champions en el partido del Barcelona estuvo maravilloso y Barcelona ganó. En el partido de vuelta el prodigio Messi hizo un buen partido, estuvo muy cerca de marcar o hacer marcar al excelente goleador Luis Suárez y a otros compañeros como Philippe Coutinho o Jordi Alba, pero el portero del Liverpool o su defensa lo impidieron.
Y Messi, el genio del futbol, la estrella del Barcelona, no pudo cumplir su promesa con su público, de ganar la Champions. Y le han llovido muchas críticas injustas. Ni un genio puedo ganarlo todo solo.